Nunca te has sentido
cómoda siendo el centro de atención y reconoce que
el recorrido al altar, siendo el centro de todas las miradas,
te hace sentir escalofríos. Para tu día más
especial escoge un vestido simple pero muy elegante, con un lazito
marcando el corte imperio, que resulta muy favorecedor. Escoge
una sencilla alianza de oro blanco con diamantes y unos bonitos
salones blancos que no tengan ningún adorno. Para el ramo,
decántate por un bouquet de rosas blancas. Sentimos decírtelo,
pero tu elegancia captará todas las miradas del día. |